Autor: Ramón Muñoz
Editorial: Pàmies
Páginas: 446
ISBN: 978-84-96952-99-7
Encuadernación: Rústica con solapas
Sinopsis: A mediados del siglo IX, la
península ibérica se balancea en un frágil equilibrio de poder. Por un lado, el
Emirato cordobés mantiene gran parte del territorio bajo su gobierno, aunque
las riendas de su dominación se debilitan. Por otro, al note, los cristianos
comienzan a organizarse, adquiriendo mayor empuje. Y finalmente, en el valle
del Ebro, Musa ibn Musa, patriarca del clan Banu Qasi, feroz militar y político
experimentado, ha logrado aumentar sus dominios hasta erigirse, de facto, en
tercer rey.
Pero dos personajes, sin saberlo, serán los responsables de
destruir esa precaria estabilidad:
Fortunio de Monforte, que tras pasar gran parte de su vida
como monje recorriendo la península en busca de reliquias, es reclamado por
Ordoño, rey de Asturias, para llevar a cabo una importante misión diplomática
en la corte de García Íñiguez, señor de Pamplona.
Y Njall Haraldsson, que acaba de embarcarse, casi contra su
voluntad, en una poderosa expedición vikinga, comandada por dos temibles
guerreros, Björn Costilla de Hierro y Hastein el Astuto, cuyas intenciones son
saquear las costas del Mediterráneo.
Las vidas de todos ellos confluirán en un desenlace
sorprendente, una gesta de audacia sin igual, que hará que tiemblen los
cimientos de la Tierra Dividida.
Mi opinión: A decir verdad, le tengo bastante
tirria a las novelas históricas. El caso es… que este libro lo pedí yo a la
editorial… (sí, soy rara). Pensaréis que soy masoquista, yo también lo pensé,
pero os juro que tuve un pálpito, ese libro me dio buenas vibraciones. Menos
mal que acerté (si no, me mato a mí misma. Un momento… eso es lo mismo que
suicidarse -.- Entonces no xD)
Dejando a un lado mis divagaciones, tengo que decir que el
libro es bastante entretenido en general. Contiene una gran reflexión sobre la
naturaleza humana: ese ansia de poder y gloria que mueve a muchas personas,
hasta el punto de hacer que cometan extraordinarias locuras; la importancia de
la religión en esa época, tanto para unir poblaciones como para establecer
muros insalvables entre cristianos y musulmanes; la lealtad, la hipocresía las
falsas apariencias… La verdad es que me he encontrado de todo, y eso me gusta.
Me gusta que se profundice en el comportamiento humano en las novelas.
La construcción de los hechos realizada por el autor a partir
de sucesos reales es extraordinaria. Da la impresión de que hubiera estado allí
viéndolo todo (¿no tendréis una máquina del tiempo por ahí escondida y no me
habéis dicho nada, malas personas?). Las escenas están muy bien descritas, sin
necesidad de aburridos detalles, que también hacen la lectura más ligera.
De las historias simultáneas que se cuentan en la novela, la
que más me ha gustado es la de los vikingos (¡sangreeeeeee!), no creo que os
imaginéis por qué, ¿verdad? (Nótese el tono sarcástico) Me ha gustado
principalmente por la abundancia de escenas de acción (¡¡y de gente muriendo!!).
“En definitiva, a pesar de ser una novela histórica, es tan
entretenida como otra cualquiera e invita a pasar un buen rato de lectura”.
Agradecimientos a Ediciones Pàmies por el ejemplar.