miércoles, 28 de noviembre de 2012

Reseña - Un mundo feliz


Autor: Aldous Huxley
Editorial: Debolsillo
Páginas: 254
ISBN: 978-84-9759-425-7
Encuadernación: Rústica
Sinopsis: Un mundo feliz es un clásico de la literatura de este siglo, una sombría metáfora sobre el futuro. La novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios: triunfan los dioses del consumo y la comodidad, y el orbe se organiza en diez zonas en apariencia seguras y estables. Sin embargo, este mundo ha sacrificado valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje…


Mi opinión: Este es uno de los libros que tenía que leer para la asignatura de Filosofía, así que, ya que lo he leído, aprovecho para hacer la reseña.

En la novela se nos sitúa en un futuro alternativo, una distopía (o utopía, según se mire) dominada por la ciencia y la tecnología. Visto así podría parecer el mundo ideal para un científico de nuestra época, pero no nos engañemos.

En este mundo, los nacimientos están controlados y son “provocados” artificialmente en laboratorios dedicados exclusivamente a ello. Los embriones son seleccionados y se les otorga a cada uno una clase social, que nombro de mayor a menor importancia: Alfa, Beta, Delta, Gamma y Épsilon. Los dos primeros grupos son, por así decirlo, las clases “privilegiadas”, las más importantes, y apenas tienen que realizar trabajos con demasiado esfuerzo, así que dedican gran parte de su tiempo al ocio. Los demás son las “clases trabajadoras”, que desempeñan trabajos cada vez más “degradantes” según sea su clase social. A los embriones Delta, Gamma y Épsilon se les practica una técnica llamada método de Bokanovsky, mediante el cual se obtienen 96 embriones a partir de un solo óvulo, dando lugar a 96 individuos idénticos.

Una vez que ya han “nacido” los bebés, los separan por clases y comienza la aplicación del llamado principio de la enseñanza durante el sueño o hipnopedia, que consiste en hacerles oír una grabación repetida una y otra vez que acaba condicionando su forma de pensar y actuar.

La novela nos introduce muy bien en esta sociedad, con extensas descripciones y explicaciones acerca de su funcionamiento. Nos presenta a Bernard Marx (¿apellido casual?), un individuo de clase Alfa al que sus compañeros consideran una “unidad defectuosa” por pensar de manera distinta a lo normal, o sea, por tener ideas diferentes a las introducidas artificialmente en sus cerebros mediante hipnopedia cuando eran bebés.

La sociedad en la que vive Marx presenta algunos avances científicos inalcanzables para la ciencia de hoy en día, pero ¿cuál ha sido el precio a pagar por ellos? La libertad de la humanidad. La libertad de tener pensamientos y opiniones propias, la libertad de elegir su lugar en la vida, la libertad de poder formar una familia y tener hijos. Las palabras padre, madre, hijo y nacer son tabú. Sí, es un mundo feliz, como bien indica el título, pero a costa de sacrificar la verdad por esa felicidad.

Cuando llevamos una lectura avanzada, es en ese momento cuando empezamos a plantearnos una pregunta bastante importante: ¿es preciso ponerle límites a la ciencia? Si no lo hacemos, nuestra sociedad podría convertirse en algo muy parecido a la descrita en esta novela, y creedme que no nos gustaría nada. Bueno, sí, nos gustaría porque habrían introducido esa idea en nuestros cerebros.

Pues este señor del que os he hablado antes, Bernard Marx, presenta claros pensamientos revolucionarios en contra de su sociedad y es uno de los personajes más interesantes de la novela, junto con John el Salvaje, que aparece más adelante. Ambos representan a individuos que se sienten extraños en sus respectivas sociedades, pero que al intentar familiarizarse con la sociedad del otro, ven que no encajan para nada en ella, hasta el punto de preferir la muerte antes que seguir viviendo de esa manera.

La escritura de Aldous Huxley intercala momentos fluidos y sencillos con otros más enrevesados y más difíciles de leer. Se alternan los pensamientos de los Alfa, principalmente, mentes infantiles en cuerpos adultos con los de Marx y John, que obedecen algo más a nuestros criterios racionales de conducta. En algunos capítulos podemos observar que se salta de una historia a otra en cuestión de una frase, que pueden liarnos un poco, pero que consiguen transmitir la sensación de frenesí pretendida por el autor.

En resumen, esta es una novela que recomiendo leer si queréis apartaros de las novelas distópicas juveniles que se han vuelto tan famosas ahora y leer algo que te proporcione algo más que una agradable tarde de lectura. Un mundo feliz te hará pensar y plantearte cuestiones muy actuales de las que, en ocasiones nos olvidamos, o nos apartamos voluntariamente.

martes, 27 de noviembre de 2012

Reseña - Ojos de niña sobre el Estrecho


Autor: Emilia Luna Martín
Editorial: El Desván de la Memoria
Páginas: 157
ISBN: 978-84-938809-4-1
Encuadernación: Rústica con solapas
Sinopsis: Después de tantos años, algunas noches, cuando el sueño me obliga a cerrar mi libro, antes de apagar la luz me dejo llevar por el brillo acristalado de mi lámpara y aun puedo ver mi traje de flamenca balanceándose de ella, devolviéndome a mi niñez.
Esa noche me dejan dormir en una cama plegable bajo él. Un cielo de lunares.

Mi opinión: En esta novela la autora se ha dedicado a rescatar sus recueros infantiles de Algeciras. De su mano, nos introduciremos de lleno en una ciudad completamente distinta de lo que es hoy en día, una ciudad vista desde los ojos de una niña pequeña que, gracias a su hermano, descubrió el gusto por la literatura y se aficionó a la lectura.

El libro está dividido en tres partes: Ojos de niña pequeña, en la que la autora nos deleita con los recuerdos de su infancia; Dulce como el algodón de Feria, donde nos cuenta sus “aventuras” en la Feria de la ciudad y Ojos de niña mayor, en la que la narración pierde el cariz inocente de la infancia para pasar a ser la mirada de un adulto.

Los capítulos son, en general, breves, ya que van refiriéndose a episodios salteados que en realidad están muy relacionados entre sí. Algunos de ellos son muy divertidos, mientras que otras adquieren tintes de melancolía que nos alcanza y nos transmite todo el sentimiento que hay tras las páginas del libro.

La narración de la autora es muy fresca, llena de matices nostálgicos que asoman entre las líneas. Las descripciones son fantásticas. En ocasiones, mientras estás leyendo esta novela, te da una sensación de dejá vu, como si tú también hubieses estado allí, causada por la enorme precisión de las descripciones, tanto físicas como emocionales, que en mi opinión son lo más importante de este libro, ya que no ocurre una acción propiamente dicha, sino que son recuerdos que la autora ha compartido con sus lectores para que volvamos a sentirnos niños de nuevo durante unos momentos.



Agradecimientos a Editorial El Desván de la Memoria.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Reseña - Buenos días


Autor: Alicia González
Editorial: El desván de la memoria
Páginas: 121
ISBN: 978-84-938809-1-0
Encuadernación: Rústica con solapas
Sinopsis: Mientras Miriam lucha por su vida en una solitaria cama de hospital, se van desvelando los caminos que su familia ha recorrido en el pasado; sendas olvidadas por unos y desconocidas por otros, que han conducido los pasos de la muchacha hasta llegar al lugar donde se encuentra. Mentiras, odios, secretos y humillaciones son rememorados por quienes conforman su pasado y su presente; mujeres que vendieron sus almas y sus cuerpos tratando de alcanzar un sueño.



Mi opinión: Nada más ver la portada de esta novela, se me antojó que iba a ser un libro infantil, por el dibujo, pero me equivocaba. La historia que cuenta esta novela es mucho más dura de lo que parece a simple vista y la portada esconde un mensaje muy claro una vez que terminas de leer.

Esta es la historia de una chica llamada Miriam, que está en el hospital debido a un aborto que ha intentado provocarse, pero también es la historia de muchas personas vinculadas a ella: Altagracia (su madre), Paula (su hermana por parte de padre), María Jesús (una trabajadora social), Aristea (la madre de Paula), Carlos y Mamma. Cada uno de los personajes tiene un capítulo dedicado en el que veremos su historia y sus puntos de vista, excepto Miriam, que tiene dos.

En primer lugar, hablo de la chica alrededor de la cual se centra la historia, Miriam, una joven que no sabe cuál es su lugar en el mundo. Es aborrecida incluso por su propia madre, que no ve en ella nada más que un obstáculo en su amor con Carlos, el padre de la muchacha que prácticamente las “obligó” a mudarse a España y que obligó a su hija a prostituirse para poder tener algo de dinero.

Paula es otra muchacha hija de Carlos con Aristea, otra joven la cual persiguió a Carlos hasta España. Paula quiere saber más cosas acerca de su pasado y del resto de su familia, quiere conocer sus orígenes, esas historias que le oculta su madre, pero que no conseguirá hacerlo por mucho tiempo más.

Como se puede intuir, el culpable de todos estos sucesos es Carlos, un hombre que tiene buena mano con las mujeres y que sabe que no pueden resistirse a sus encantos, así que se aprovecha de ellas para conseguir sus metas y deseos.

De la mano de Alicia González y en general, de la de todos estos personajes, nos adentraremos en historias duras, verosímiles y creíbles, y muy actuales. La autora trata temas como las drogas, el maltrato, la prostitución… todo con una prosa muy ágil y cargada de sentimiento y desde puntos de vista muy desgarradores que nos hacen solidarizarnos inconscientemente con los personajes. También esconde otro mensaje, relacionado con esos sueños que a veces nos parecen tan inalcanzables.

La historia nos exhorta a perseguir nuestros sueños, porque si no lo hacemos nos quedaremos con la eterna duda de si podrían haberse cumplido.



Agradecimientos a Editorial El Desván de la Memoria.

martes, 20 de noviembre de 2012

Reseña - Poeta sucumbiendo bajo un alud de ollas de acero inoxidable


Autor: Manuel de Mágina
Editorial: El desván de la memoria
Páginas: 68
ISBN: 978-84-938809-0-3
Encuadernación: Rústica con solapas








Mi opinión: Este es el primer libro de poesía que reseño en el blog. La verdad es que no tengo tanta experiencia con el verso como con la prosa, así que tendréis que perdonarme si digo alguna barbaridad.

El libro está dividido en dos partes: Un Tiempo de las Mujeres y El Huerto de las 180 Calabazas.

Entre los versos que componen este pequeño libro nos encontramos con multitud de escenas cotidianas, con un cierto matiz de crítica, según mi interpretación, hacia ciertas situaciones sociales, como podría ser la crisis actualmente.

También se tocan temas como el amor y la nostalgia, descritos con muchísimo sentimiento y teñidos de una cierta devoción hacia el personaje femenino.

Personalmente, a mí me ha gustado mucho el Vals nº2 o de los Sueños, por esa relación con mi amada música y la connotación onírica que le da el autor, para luego despertarnos bruscamente con los últimos versos.

Al final del libro podremos encontrar un índice y una lista de enlaces de los que, supongo, ha sacado el autor información o le han inspirado para escribir.

Si os gusta la poesía actual, que trata de temas conocidos, no demasiado abstractos, y que resulta fácil de leer, no dejéis de leer este libro.



Agradecimientos a Editorial El Desván de la Memoria.   

lunes, 19 de noviembre de 2012

Reseña - ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Blade Runner)


Autor: Philip K. Dick
Editorial: Edhasa
Páginas: 195
ISBN: 84-350-9980-6
Encuadernación: Rústica
Sinopsis: Una de las mejores novelas de Philip K. Dick, y sin duda la más leída, esta obra es una alucinante pesadilla tecnológica, cuyo tema principal es el impreciso límite que existe entre lo natural y lo artificial. En un mundo devastado por la guerra, lleno de restos tecnológicos y bloques de apartamentos vacíos, Rick Deckard es un cazador mercenario cuya tarea consiste en retirar de la circulación a los androides rebeldes. Pero los Nexus 6 son androides con características especiales, casi humanos.
En esta novela se basó Ridley Scott para su película Blade Runner, un hito en el género de la ciencia ficción, que recrea con lógica implacable algunas de las características del mundo contemporáneo y plantea una serie de temas de plena actualidad.


Mi opinión: En esta novela de ciencia ficción más conocida como Blade Runner se basó la famosa película de Ridley Scott, más conocida todavía que el libro.

La historia está ambientada en el año 1992, en un planeta Tierra devastado y lleno de polvo nuclear. Los animales prácticamente se han extinguido y tener una mascota es uno de los bienes más preciados de una persona. Aunque algunos, como Rick Deckard, obsesionado durante gran parte de la novela con tener un animal de verdad, no pueden permitirse un lujo tan caro y poseen animales eléctricos, tan parecidos a los reales que apenas se nota la diferencia, excepto a la hora de llevarlos a “reparar”. Rick es un “cazador de bonificaciones”, un agente que se dedica a exterminar a los androides o “andrillos” llegados de otros planetas que una vez emigraron junto con muchos humanos. Le han encargado una tarea bastante más peligrosa de las que suele llevar a cabo: destruir a los nuevos Nexus 6, unos androides tan logrados que parecen seres humanos, pero que aun no pueden sentir ningún tipo de empatía por otras personas, así que pueden ser detectados mediante una serie de pruebas.

A través de las palabras de Philip K. Dick nos adentraremos en un mundo completamente distinto de lo que conocemos, en el que los límites entre lo real y lo artificial no son claramente distinguibles, y esto es una de las ideas alrededor de las cuales gira el argumento de la novela: en ocasiones nos resultará prácticamente imposible de diferenciar a los androides de los seres humanos, y la novela consigue mantenernos con dudas hasta el final. También se nos plantea una pregunta que parece fácil de contestar, pero a la vez bastante complicada si tuviésemos que llevarla a la práctica, ¿es aceptable crear androides tan parecidos a los humanos que puedan reemplazarlos sin que nos percatemos? ¿Pueden tener sentimientos los andrillos, a pesar de ser máquinas? O también ¿seríais capaces de matar a uno de esos androides tan humanos, aun sabiendo que en sus entrañas no hay nada más que cables y circuitos? Estas son algunas de las preguntas que se plantea Rick durante la novela, que le llevarán a dudar de su trabajo como cazador de bonificaciones, hasta tal punto de empezar a sentir pena por los androides que mata o amor por algunos de ellos. También leeremos la historia de otro personaje: J. R. Isidore, un “cabezahueca” o cabeza de chorlito, que acaba empatizando con los androides, y es en esta parte de la novela cuando nuestras dudas aumentarán al leer las actuaciones de este pobre hombre.

En la novela también hay una clara connotación religiosa, la religión predominante es el Mercerismo, acerca de la cual también los personajes se preguntarán si lo que han creído toda su vida que era lo más cierto lo es en realidad.

El libro en general es un poco extraño, la verdad, pero los mensajes que oculta son lo bastante interesantes como para leer la novela, o incluso releerla por si se nos ha quedado algo atrás, ya que puede resultar un poco complicada de leer. Algo que sí he echado en falta son las descripciones, muy escasas durante todo el libro, por lo que cuesta imaginarse a algunos personajes. Pero, como ya he dicho, seguramente el autor no pretendía que nos fijáramos demasiado en los personajes de la novela, ni en la historia en sí, sino en el trasfondo de la historia, en los mensajes que oculta.