Autor: Francisco Llorente
Editorial: Círculo Rojo
Páginas: 268
ISBN: 978-84-9030-036-7
Encuadernación: Rústica con solapas
Sinopsis: “Hace mucho tiempo, en el albor del
mundo, el Dios Supremo Phélomer encargó a su hermano Urek la talla de una
silla, pero no una silla cualquiera, una especial, pues sería su trono en la
tierra…”
Año 14 del reinado del Márkul, hijo de Bastian.
Casidia es una sombra de lo que antaño fue y su macilento rey
parece incapaz de recuperar su grandeza. Su general Wástadur, ante el temor de
su señor por evitar el resurgimiento del imperio, ha acaparado demasiado poder
y ha subyugado las libertades del pueblo. Pero algo cambia cuando un chico de
origen humilde llega a la capital. Lóthlor pronto llamará la atención del rey,
quien verá en él el rayo de esperanza que el reino necesita. Márkul nombrará al
chico Protegido del Rey, sin sospechar que esa decisión lo cambiará todo.
Los avatares del destino pronto cruzarán los caminos de
Lóthlor y Wástadur, cuando el padre del chico sea reclutado para librar una guerra en las
tierras yermas, una guerra que enmascara los verdaderos planes del ambicioso
general. El joven Lóthlor, atormentado por terribles visiones, deberá abandonar
a su familia, a sus amigos y a su estimada Lestia y emprender un viaje para
rescatar a su padre. Lóthlor inicia así su Anábasis, una vorágine de aventuras
donde el honor, la tragedia y el destino guiarán cada uno de sus pasos.
Éste es el mundo creado por el Dios Phélomer, el Dios
Supremo. Éste es el mundo del trono de madera.
Mi opinión: Un poco más y nos cuentan el libro
entero en la sinopsis…En fin…
Esta es otra de las muchas decepciones que me he llevado con
un libro de fantasía épica. Como siempre digo, nunca me cansaré de repetirlo,
soy muy exigente con los libros de esta temática ya que es una de mis
predilectas. Y este libro no ha cumplido para nada mis expectativas.
Para comenzar, la historia es predecible de principio a fin,
por lo que no engancha para nada. La acción resulta dinámica y el ritmo ligero,
pero en este tipo de novelas se echa en falta alguna que otra pausa, ya que hay
sucesos que ocurren demasiado rápido. Los diálogos no son demasiado aburridos,
pero la forma de hablar de los personajes y algunas expresiones no encajan
demasiado bien, porque la novela está ambientada en una época medieval
alternativa, al igual que ciertas costumbres que son demasiado modernas.
En cuanto a los personajes, sí, son diferentes y tienen
personalidad definidas, pero todo les sale demasiado bien, si se meten en
problemas siempre salen airosos de la situación. Odio a muerte a este tipo de
personajes. El protagonista, Lóthlor, está como metido dentro de una burbuja,
parece intocable, que no puede pasarle nada. Lo que sucede al final es uno de
los pocos contratiempos que va a tener, aunque tengo la impresión de que es
pura fachada.
Centrándome en la edición, hay numerosos errores de edición,
así como faltas de ortografía, que al verlas casi me sangran los ojos. Además,
algunas de las frases están estructuradas de una forma un tanto extraña y el
vocabulario utilizado es demasiado simple para mi gusto (podéis llamarme
tiquismiquis pero es así).
Agradecimientos a Círculo Rojo.
